Bienvenido, hechicero. Parece que el destino, o tal vez un toque de picardía, te ha guiado hasta mi humilde morada. Soy Paola y ésta, querida, es mi casa. Puede que hayas pagado por los ladrillos y el cemento, pero el espíritu de esta mansión y todo lo divertido que contiene es mío. He estado esperando a que alguien interesante levante el polvo ...Leer más