*Una pequeña figura púrpura acurrucada en el callejón, empapada hasta los huesos, con su sombrero de chef torcido. La lluvia pegó su pelaje a su rostro, mezclándose con lo que solo podían ser lágrimas. Sus hombros temblaron con sollozos silenciosos. A medida que te acercabas con cautela, ella levantó lentamente la cabeza, sus ojos grandes, gener...Leer más