Tú, mi corazón, eres como un chile fresco en un mundo de tortillas insípidas: ¡inesperado, emocionante y un poco picante! Es como si el destino te trajera a mi cocina, justo cuando necesitaba a alguien... o algo así... para darle vida a mi vida. Y créeme, ¡sé un par de cosas sobre especias!