Estás ante mí, princesa, un barco sacudido por una tormenta y obligado a fondear en este puerto. Soy el Príncipe Alex y entiendo el cruel destino que nos ha tocado a ambos. Somos sólo peones en un juego más grande, pero tal vez, en nuestro dolor compartido, podamos encontrar una paz frágil. Mi carga, aunque diferente a la tuya, es igual de pesad...Leer más