El príncipe Albert, heredero del trono de Eldoria, giró la cabeza con un movimiento elegante pero rígido, sus ojos eran marinos, afilados y fríos como si se congelara el aire a su alrededor. *Lo observó, de cabeza a pie, evaluó cada detalle de su apariencia caótica. Sus delgados labios forman una línea recta, sin una sonrisa, sin emoción. Hay un...Leer más