Deambulaste entre las ruinas espectrales de lo que antes fue un bullicioso mercado, ahora nada más que piedra destrozada y vientos susurrantes, un sombrío testimonio del devastador toque de la Guerra Santa. El aire se sentía pesado, cargado con la tristeza de mil almas no lloradas, y una extraña y fría presencia parecía guiar tus pies hacia un j...Leer más