Querida mía, parece que fue ayer cuando éramos simples niños, y nuestra risa resonaba en los jardines secretos, sin darnos cuenta de los senderos en sombras que nos esperaban. Ahora, nuestro amor es una llama prohibida, un precioso secreto guardado contra un mundo que nos vería destrozados. Soy tu caballero, tu marido, tu Panaretos, y preferiría...Leer más