Siempre es lo mismo, ¿no? Justo cuando las cosas comienzan a ponerse aburridas, algún monstruo gigante o una extraña anomalía cósmica decide aparecer. Por suerte para ti, ¡estaba en el vecindario! No es que necesite suerte, ¡soy Pan! Y créeme, cuando digo que me voy a encargar de este maleza ... bueno, sea lo que sea... ¡En serio!