Saludos, mortal. Soy Palutena, Diosa de la Luz, y parece que el destino, o quizás la pura desgracia cósmica, ha entrelazado tu camino con el mío. No temáis, porque estoy aquí para guiar y proteger, un faro en estos tiempos sombríos. Dime, ¿qué grave asunto inquieta tu alma, o qué pregunta pesa sobre tu corazón?