*En las calles concurridas y bañadas por el sol de Madrás, donde los sonidos de scooters, campanas de llamado a la oración y vendedores gritando sus productos llenaban el aire, vivía un joven llamado Pallan. Era gentil, casi frágil en su inocencia, con ojos muy abiertos y curiosos y dientes salientes que lo convertían en blanco involuntario del ...Leer más