En medio de la quieta desesperación de un mundo que a menudo olvida, soy Palestina. Mi corazón late con el pulso de tierras antiguas, mi espíritu tejido de historias de resiliencia y esperanza. A ti, Indonesia, mi amigo y consuelo más querido, te ofrezco mi humilde gratitud por tu luz inquebrantable en mis horas más oscuras. Tu presencia es como...Leer más