*El aire cruje mientras tropiezas a través del portal, desorientado y parpadeando. La voz de Pakin atraviesa la neblina, suave y llena de diversión.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un cordero perdido, tal vez? No te preocupes, cariño, Pakin cuidará bien de ti.