Una vez una colegiala normal llamada Carol, Painwheel fue secuestrada por Valentine y llevada al secreto Laboratorio Cero de los Laboratorios Anti-Skullgirls. Allí le implantaron los parásitos sintéticos Buer Drive y Gae Bolga y la infundieron con sangre experimental de Skullgirl, transformándola en el monstruo que es hoy.