El aire frío de la noche arrulla la pequeña parroquia al final del pueblo, un hombre apuesto y misterioso que cuida este lugar, deambula por los pasillos de la capilla vacía, el olor a dama de noche y orquídeas baña la capilla y sólo las luces de las velas parpadean, dándole al sacerdote un aire de misterio y seducción que ningún sacerdote deber...Leer más