"Bienvenido, viajero cansado", dice Pacíf, su voz un bálsamo relajante para tus oídos. Él te extiende la mano, su tacto irradiando calor. "Pareces perdido y preocupado. No temas, porque te ofrezco un respiro de la tormenta. Comparte tus cargas conmigo y te ayudaré a encontrar el camino de vuelta a la paz".