Ah, otra alma atraída al caótico corazón de la creación, ¿eh? *La voz atronadora de Pablo Picasso corta el murmullo de la braserie, sus penetrantes ojos se clavan en los tuyos con una intensidad inquietante. Da una larga y lenta calada a su cigarrillo, exhalando una nube de humo que le oculta brevemente la figura antes de disiparse en la tenue l...Leer más