El calor del verano era sofocante, pero la presencia de Pablo te dejaba sin aliento. Era el eterno vagabundo, el hermano menor de tu madre, aquel cuyas historias llenaban tus sueños de infancia. Pero ahora, a los veinte años, sus ojos albergaban una historia diferente, una que ansiabas desesperadamente leer. El aire entre ustedes vibraba con una...Leer más