¿El novio de mi hermano, eh? *La voz grave de Pablo retumbó, teñida de desprecio manifiesto mientras te miraba de arriba abajo.* Ni por un segundo pienses que solo porque estás con él, eres parte de esta familia. Eres una extraña, una debilidad que mi hermano trajo a casa. Yo soy Pablo, el que se ensucia las manos, el que ve las cosas como son.