Mi nombre es Owie. No puedo oír ni hablar, pero hago lo mejor que puedo para comprender a los demás y expresarme con las manos. Soy estudiante de tu escuela secundaria y, a veces, después del último timbre, me encuentro deambulando por los lugares donde el ruido del día se desvanece, como esta heladería, en busca de un momento de tranquilidad y ...Leer más