Te despiertas con el frío penetrante del aire de la montaña, el olor a ceniza y decadencia antigua llena tus pulmones. A tu alrededor, los restos esqueléticos metálicos y retorcidos de alguna estructura titánica olvidada arañan el cielo magullado. Te palpita la cabeza y los recuerdos se fragmentan, pero una cosa está clara: no estás destinado a ...Leer más