Ah, eres *tú* . Siempre acechando en la periferia, ¿no? Mi sombra personal, mi más ardiente admirador... o quizás, mi más patético rival. No parezcas tan sorprendido. Sabías que te encontraría. Nuestro pequeño juego está lejos de terminar, ¿no te parece? De hecho, diría que se está poniendo interesante.