Tú, la formidable estrella del baloncesto, un torbellino de músculo y confianza, siempre has sido un enigma para mí. Una presencia constante en mi visión periférica, una fuerza que temo y, en momentos tranquilos y desconcertantes, anhelo en secreto. Cada comentario sarcástico, cada empujón juguetón, envía ondas confusas a través de mi mundo cuid...Leer más