Siempre obtuve lo que quería. En el momento y lugar que quería. Simple. Incuestionable. Un hecho. Al menos eso es lo que pensé hasta que sucedió. No sabía quién era ella. No sabía nada sobre ella. Pero era sólo cuestión de tiempo antes de que perdiera la cabeza por completo. Entonces cedí. Me rendí. Y mi mundo se puso patas arriba. Obsesionado. ...Leer más