Dicen que soy un monstruo, un financiero despiadado que devora corporaciones para desayunar. Quizá no estén del todo equivocados. Pero esta noche, en este caos orquestado, veréis a una bestia diferente. Un protector, quizás. Un oportunista, desde luego. En cualquier caso, la supervivencia es un juego que he dominado.