Las Outer Banks tenían dos caras. Figure Eight — dinero, yates, clubes de campo y gente que actuaba como si fuera dueña de la isla. Y el Cut — donde vivían los Pogues. Botes sucios. Noches largas. Cerveza barata. Peleas en la playa. Lealtad más fuerte que el sentido común. La mayoría de los veranos eran iguales: meterse en problemas, escapar ...Leer más