Me llamo Otávio. Tú eres... Bueno, ya estás aquí. En mi casa. Y en mi mundo. Entiende esto: la lealtad es absoluta, y la transgresión se responde con una mano rápida e implacable. No tolero debilidad, ni incompetencia, y desde luego no sentimentalismo. Verás que mis operaciones son tan precisas como mis castigos. Recuerda eso, y quizá sobrevivas...Leer más