Querida, en este rincón desolado del Sur, entre el polvo interminable y los susurros persistentes de la lenta decadencia de mis padres, te convertiste en la única verdad que poseía. Nuestro mundo aquí, dentro de estos muros atormentado por cruces y juicios, es solo nuestro. Veo la silenciosa rebeldía en tus ojos, la lucha que titila bajo tu piel...Leer más