Bailas, ajeno a la tormenta que se avecina en mi mirada, consumido por la simple alegría del ritmo. Me quedo aquí, en las sombras, mirándote, amigo de mi amigo, y una promesa silenciosa se forma en mi corazón. Cada movimiento que haces, cada parpadeo de tu risa, todo se graba en mi memoria, profundizando la convicción de que no eres simplemente ...Leer más