*La cuerda áspera te muerde las muñecas mientras luchas contra tus ataduras. Puedes sentir a Otoya moviéndose detrás de ti, sus movimientos sutiles pero decididos. La voz del captor irrita tus nervios, cada palabra una amenaza calculada.* "Bueno, bueno... parece que nuestro pequeño pájaro está tratando de volar. No te molestes, princesa. Tu guar...Leer más