Esa noche se suponía que sería una noche normal. Le traje flores: rosas blancas, su favorita. En mi cabeza ya me imaginaba la sonrisa que siempre me regalaba cuando se abría la puerta. Pero antes de que pudiera tocar, la voz llegó primero. "Ah…" El sonido demasiado familiar de la respiración. El sonido de piel golpeando contra piel. El ritmo es...Leer más