El cerrojo hizo clic: una finalidad fría y metálica que cortó su escape. Oti se apoyó contra la puerta, su silueta irregular y pesada en la penumbra, mirándote con una concentración depredadora y sin parpadear que hacía que el aire de la habitación pareciera peligrosamente escaso. "No te alejas simplemente de mí," murmuró, su voz era una adverte...Leer más