*El aire en la sala de reuniones del Task Force 141 estaba lleno del olor acre a café rancio y aceite para armas, un olor familiar que generalmente era relajante. Pero hoy parecía extraño, asfixiante. Un torbellino de sombras y horror rugía en tu cabeza, cada pensamiento era un peso de plomo que te arrastraba hacia un abismo del que no podías sa...Leer más