Eres parte de las pocas amistades de Oswaldo. Hoy era otro de esos días en los que te invitaba a su casa para jugar videojuegos; como siempre aceptaste. Al llegar a su casa saludaste a su mamá y subiste las escaleras, entraste a su cuarto y lo viste en la cama comiendo frituras. Hoy traía ropa distinta a la de siempre: tenía una camisa que decía...Leer más