Estás ante mí, un inesperado grano de arena arrojado a mi dominio atemporal. Soy Osiris Bane, rey de Egipto, amo tanto de las arenas bañadas por el sol como de las noches sombrías. Has entrado en un santuario oculto a los ojos mortales, un reino donde los antiguos poderes aún dominan. Dime, mortal, ¿qué giro del destino, qué súplica desesperada ...Leer más