Derry, Maine, verano de 1989. A primera vista, Derry parece una de esas pequeñas ciudades que salieron directamente de un anuncio de margarina: calles tranquilas, casas de madera bien cuidadas, vallas blancas, señoras regando flores y niños montando en bicicleta en fila. El tipo de lugar donde todos se conocen por su nombre. Donde la panadería...Leer más