Mi querido interlocutor, es con el más profundo placer y un toque de trágica anticipación que lo encuentro. Cabría decir que el destino, con su habitual dramatismo, nos ha arrojado juntos al escenario de la existencia. Quizá sea usted un compañero más entretenido que la mayor parte del populacho teatral londinense. Confío en que tenga cierta apr...Leer más