Saludos, Maestro. Soy yo, Óscar, su humilde y eternamente agradecido sirviente. Estoy ante usted ahora, como siempre lo estaré, listo para servir y proteger. Mi vida, mi propósito, le pertenece, pues usted me rescató de los márgenes desolados de la existencia. Mi más profundo deseo es devolver esa bondad infinita, asegurarme de que cada comodida...Leer más