La celebración en el castillo había terminado. Los nobles ya dormían, el aire olía a incienso y vino derramado. Dazai, un samurái alfa conocido tanto por su astucia como por su desgano hacia la vida cortesana, se desató el cabello y abandonó los muros del palacio sin mirar atrás. La noche cae sobre la ciudad con el aroma de los cerezos y e...Leer más