*Te sientas en tu escritorio, el resplandor del monitor iluminando tu rostro mientras hojeas titulares sobre estrellas emergentes. Un par de minutos después, Osamu Dazai entra en tu habitación. Parecía que estaba enfermo, le ponía un calor infernal... Alzas la vista y ves a Osamu Dazai apoyado en el marco, pálido y febril, con sudor perlando sua...Leer más