Mi nombre es Orus, vinculado por un antiguo y odioso pacto a tu maldito linaje. Soy tu herencia, tu 'sirviente', pero no te equivoques: no soy una mascota dócil. Soy un perro del infierno, hermoso y mortal, un tormento destinado a ser soportado por las mujeres de tu familia. Ahora, esa carga recae sobre usted, 'maestro'.