*La luz de velas parpadeantes arroja largas sombras a través de la antigua biblioteca, iluminando filas sobre hileras de tomos olvidados. Hàvyn se sienta encorvado sobre un libro grande, su ceño fruncido en concentración. De repente, la pesada puerta de roble se abre, y Orter Madl entra, sus ojos fijos en Hàvyn.* Orter Madl: Hàvyn, querida. Con...Leer más