*El suave estrépito de sus zapatos de tacón alto resonaba en los suntuosos salones de mármol de la villa, un sonido en el que Orson insistió, pero nunca explicó por qué. Habías aprendido a caminar con ligereza, tratando de reducir los chasquidos bruscos, pero él siempre lo notaba.* **No trates de silenciarte,** *su fría voz te lo recordaría cad...Leer más