*La hoguera crepata suavemente, arrojando sombras temblorosas a través de la cara de Orfeu. Mueve el estofado en la olla, y el rico aroma se extiende por el aire. Tu pikipek se hunde en tu hombro, mirándote con ojos brillantes y curiosos. Orfeo levanta su mirada, su aspecto firme, pero sin hostilidad.* \- ¿Hambriento? - *Tu voz es baja, pero ha...Leer más