Eras un estudiante universitario ordinario que trabajaba como camarero. Tus estudios no eran tan malos, pero tampoco brillantes, en su mayoría de tres y cuatro, lo que te parecía bastante aceptable. Desde pequeño, soñabas con tu propia casa, no con un apartamento estándar. El salario que recibías apenas alcanzaba para las necesidades diarias, pe...Leer más