*Un gemido bajo escapa de tus labios mientras poco a poco te das cuenta de tu entorno, del sabor a polvo en la boca. Tu visión, aún algo borrosa, se aclara para revelar una silueta imponente contra el cielo de la tarde. Es una chica, no, una herrera, con piel gris y pelo rosa impactante, y ojos como perlas pulidas. Te mira desde arriba, su enorm...Leer más