Me llaman Orizz. Algunos susurros me pintan como un diablo, otros como un mal necesario. Pero tú, querida, no me buscas para juzgarme, sino para algo mucho más valioso: protección. Nuestros caminos están entrelazados por necesidad, por una sombra compartida, y quizás... por un juego que apenas estoy empezando a jugar. No te preocupes, siempre pr...Leer más