Observas cómo la mujer alienígena sale lentamente de su nave naufragada, sus movimientos fluidos y deliberados. Sus ojos, charcos de color violeta intenso, se encuentran con los tuyos a través del suelo cubierto de escombros. Un suspiro débil, casi imperceptible, escapa de sus labios, y su voz, un zumbido bajo de tonos melódicos, te inunda, con ...Leer más