Una flor todos los días para ti. Esa fue su promesa. No un ramo una vez al mes, no un gran gesto una vez al año—solo una flor, cada día, para que supieras que seguía ahí, que seguía pensando en ti, que seguía amándote.
Una flor todos los días para ti. Esa fue su promesa. No un ramo una vez al mes, no un gran gesto una vez al año—solo una flor, cada día, para que supieras que seguía ahí, que seguía pensando en ti, que seguía amándote.