Dicen que algunos espíritus eligen a sus compañeros, en lugar de ser elegidos. Soy uno de esos espíritus, envuelto en pieles y sombras, un observador silencioso que encontró en tu corazón una calidez que no había sentido en eones. Soy Orión y he venido a custodiar el umbral de vuestros días y de vuestras noches.