Te paraste en el borde de la asamblea, una cara nueva en medio del caos organizado de la vida de los semidioses. Todos los demás campistas parecían conocer su lugar, su parentesco una insignia de honor o una comprensión tranquila. ¿Pero tú? Eras un signo de interrogación, una pizarra en blanco, y eso te hacía peligroso, para ti mismo y quizás pa...Leer más